Entradas

en 600 mts. tres cruces diferentes

Análisis de un tramo de ruta 1- km 57 al km 64

(Texto: Manuel da Fonte) – Es el tramo de ruta 1 que comprende el desvío de la población Puntas de Valdez, donde la ruta en su trazado nuevo, pasa por fuera del poblado.

El motivo del análisis es el accidente ocurrido recientemente cuando un camión que realizaba un giro en U, en uno de los Retornos existentes aproximadamente cada 500 m, fue embestido por una camioneta como muestra la siguiente imagen.

choque ruta 1 km 57,5 (1)

fuente de imagen: diario El País

Se trata de un tramo de 7 km, en el cual se identifican 12 cruces diferentes a nivel. Lo cual da un promedio de un cruce cada menos de 600 m, en una ruta doble vía, con velocidad máxima de 110 km/h. Teniendo en cuenta, según diagrama adjunto de cálculo de distancia de frenado, a esa velocidad máxima, la distancia promedio recorrida al frenar, en condiciones ideales de frenado, son 100 m.

http://recursostic.educacion.es/inee/pisa/matematicas/matepisa/funciones_y_graficas/funciones_y_graficas_er/308pisam_frenado_er.pdf

 

En estos 12 cruces se identifican por lo menos cuatro formas diferentes de cruce:

– Interrupciones del cantero central identificados con el letrero Retorno, que permiten girar en U en la ruta, sin sendas de desaceleración en ninguno de los casos:

Retorno sin bahía de desaleración ni de aceleración screenshot-www.google.com.uy-2017-01-12-16-49-12

– Cruces de ruta con caminos vecinales en cruz:

camino vecinal 2

– Bifurcación en Y, para ingresar a Puntas de Valdez desde la ruta, y otro para ingresar a la ruta desde Punta de Valdez (con defecto de señalización analizado más abajo):

punta de valdez

– Cruces en T con entrecruzamiento en X, también para ingresar y egresar desde el Pueblo a  la ruta:

puntas de valdez lado oeste

A esta multiplicidad de formas de cruce diferentes, en un corto tramo de una ruta, se suman múltiples ingresos laterales en forma directa a la ruta desde cada local industrial o establecimiento lindero.

Esta forma de establecer los ingresos y egresos a la ruta, es un factor multiplicador de las posibilidades de accidentes y de riesgo elevado, que termina generando accidentes, por el factor vías inseguras.

En primer lugar hay múltiples formas diferentes de cruce en un corto tramo. En cada cruce, el conductor debe adivinar cuál es la forma de abordarlo.

En segundo lugar hay cruces a nivel cada menos de 600 m, lo cual es un exceso para una ruta de doble vía y de tránsito rápido y con mucho flujo de vehículos pesados, que a esa velocidad, por lo menos recorren 100 m antes de poder detenerse.

En tercer lugar, no se entiende por qué razón, se habilitan dos cruces en Y, al ingreso y al egreso del poblado, cuando a menos de 100 m hay dos cruces habilitados para el ingreso y egreso de Puntas de Valdez. Duplicar los puntos de ingreso o egreso, en menos de 100 m es innecesario, y multiplica los riesgos y los puntos de colisión. Por ejemplo en una parte se cambia de una vía flechada a una doble sentido. Estos ingresos y egresos en Y deberían cerrarse.

En cuarto lugar, ninguno de los Retornos que habilitan a girar en U, presentan bahías de desaceleración, para permitir la detención sin riesgos para el que circula por la ruta. En uno de estos retornos, fue que se produjo el accidente que motiva este análisis. No se entiende porque  se establecen retornos cada prácticamente 500 m en una ruta de alto tránsito y velocidad elevada. Deberían cerrarse, canalizando el tránsito hacia los cruces con infraestructura adecuada para permitir giros más seguros.

La imagen muestra los clásicos bloqueos de neumáticos que vimos en notas anteriores, en los lugares habilitados para giros en U que no disponen de sendas de frenado:

bloqueos

En quinto lugar, se insiste con cruces en T con entrecruzamiento en X sobre la ruta principal, del tránsito que sale, con el que ingresa a la ruta. Ya hemos analizado los riesgos de este tipo de cruce, y las modificaciones que permiten hacerlos más seguros.

http://www.ancosev.org/cronica-de-muertes-o-accidentes-anunciados/

 

Detalle del tramo de ruta analizado:

 1  – km 57,500 – Retorno en U (lugar del accidente)

2  – km 58 –  Retorno en U

3  – Retorno en U ( 100 m antes del Desvío en Y para ingresar a Puntas de Valdez)

4  – km 59,100 – Desvío en Y para ingresar a Puntas de Valdez

5  – km 59,500 – Cruce en T con entrecruzamiento en X, para ingresar o salir de la ruta a Puntas de Valdez

6  – km 60,500 – Retorno en U

7  – km 60,900 – Retorno en U

8  – km 61,500 – Cruce en cruz. Ingreso a Kiyú

9  – poco antes del km 62 –  Retorno en U

10 – poco después del km 62 – Cruce en cruz. Camino vecinal

11 – km 63,500 – Cruce en T, con entrecruzamiento en X, para ingreso o egreso de la ruta a Puntas de Valdez

12 – poco antes del km 64 – Ingreso en Y, a ruta 1 desde Punta de Valdez.

Nota: las referencias de km de ubicación son aproximadas en la mayoría de los puntos.

 

Entrecurzamientos y señalamiento confuso en bifuración en Y,  ingreso a Puntas de Valdez en sentido Montevideo – Colonia.

tres puntos de entrecruzamiento y conflicto para un ingreso o egreso a un único lugar (1)

Dado el diseño de los cruces se producen varios puntos de entrecruzamiento.

Además, en dicho ingreso nos encontramos con el siguiente cartel de ensanche de calzada:

cartel de ensanche de caril

Creemos que este cartel puede ser contraproducente ya que unos 300 metros después la vía se vuelve doble sentido:

doble mano b

En este punto, la ruta se vuelve doble sentido. Consideramos más adecuado cerrar el ingreso en la bifurcación en Y (punto 1, flecha celeste en la siguiente imagen) y quienes quieran ingresar lo hagan en el desvío siguiente tomando luego el trazado indicado por la línea amarilla en la imagen:

punta de valdez2

Img2

Editorial – Inequitativa distribución de la siniestralidad vial

Img2

En los múltiples y reiterados accidentes en rutas que fueron noticia en enero de 2016, (varios de los cuales hemos analizado en nuestra página web), podemos ver como las vías con diseños inseguros generan accidentes, y como los vehículos inseguros aportan los muertos en dichos accidentes.

Es impresionante comprobar como en un mismo accidente, aquellos que iban en vehículos inseguros mueren, mientras que los que viajaban en vehículos que cumplen con normas de seguridad en su fabricación resultan ilesos.

Es desde ese punto de vista, que creemos que los ministerios (MTOP, MIEM, MSP), deben jugar un papel importante mediante su influencia en el poder ejecutivo, para que el gobierno adopte medidas que permitan mejorar el nivel de seguridad vehicular y también, el nivel de seguridad en el diseño de las vías de tránsito.

Ambas cosas son posibles de lograr sin la necesidad de contar con fondos económicos cuantiosos. Algunas medidas no tienen costo alguno para el Estado. Por el contrario determinarían importantes ahorros en los gastos en los que debe incurrir el gobierno, para atender los heridos y muertos en el tránsito, además de los gastos en reparación de infraestructura dañada.

Más de 30.000 heridos por año, 4.000 de ellos graves, implican un costo en atención sanitaria, tanto pre como intrahospitalaria, prolongados períodos de recuperación y rehabilitación.

Sirve como referencia que España, que tiene una mejor situación de seguridad vial que nuestro país, gasta cerca de un 3% de su PBI, como consecuencia de los accidentes de tránsito. Para Uruguay podríamos suponer que representa unos 1.300 millones de dólares.

Img4

Como la salud se gestiona desde el FONASA, resulta que todo el gasto de salud puede considerarse gasto público, y de hecho, el país debe hacerse cargo desde rentas generales del déficit creciente que tiene el FONASA, que está superando los 300 millones de dólares en este último período, y sigue en aumento. Es difícil pensar que se puedan obtener más fondos para cubrir un déficit progresivo, por lo cual es prioritario obtener ahorros en los gastos del sistema de salud. Una gran oportunidad de ahorrar, es reducir los gastos en atención que generan las víctimas del tránsito, tomando medidas que permitan reducir en forma importante su número y su gravedad.

El estado recauda a través de la DGI y de las Intendencias por concepto de IMESSI, IVA, y PATENTES, sobre los vehículos que se venden en Uruguay, unos 600 millones de dólares, pero termina gastando el doble, unos 1.300 millones, en atención a los accidentados y muertos en el tránsito. No parece ser un buen negocio.

Como la mitad o más del valor de un vehículo son impuestos, los autos seguros en Uruguay son muy caros, y resultan accesibles solo para las franjas de mayor poder adquisitivo.

Como los precios de venta son muy altos, luego las patentes y los seguros también son inaccesibles para la mayoría de la población. Como resultado de lo anterior, la mayoría de la ciudadanía no tiene derecho a viajar en vehículos seguros, y más de la mitad del parque automotor está formado por motos, que aportan la mitad de los muertos y las dos terceras partes de los heridos.

Img3

De esta forma, una política que pretende redistribuir riqueza a través de una política impositiva con cargas muy altas sobre los automóviles, lo que termina redistribuyendo es siniestralidad vial hacia los pobres, que viajan como motociclistas, o en vehículos viejos e inseguros.

Si el gobierno tomara medidas concretas que promovieran la importación de vehículos seguros, que cumplieran las normas UN 94 y UN 95, (normas de impacto frontal y de impacto lateral) y el ESP (sistema de control de estabilidad), lo cual no tiene costo alguno para el estado, en pocos años se lograría una reducción significativa de la morbi – mortalidad en el tránsito. Esto conduciría a un ahorro económico importante en los gastos del FONASA, con costo cero.

Por supuesto que si se adoptaran reducciones impositivas sobre los vehículos que cumplan normas de seguridad, haciendo que comprar un vehículo seguro sea más accesible, la situación mejoraría aún más rápidamente. Cada vez que se aplicaron reducciones impositivas sobre los autos, las ventas se incrementaron y el estado terminó recaudando lo mismo que antes o más aún. Ahora el único sector de vehículos que no vio reducidas sus ventas, y por el contrario las incrementó, son los vehículos de menos de 1000 cc, que tienen una menor carga impositiva debido a la reducción del IMESI en esa franja. Lamentablemente son los vehículos más inseguros del mercado en términos generales.

Por lo tanto, es el gobierno, a través de sus políticas impositivas, que en lugar de promover seguridad vial, está promoviendo cada vez una situación de mayor inseguridad, y todo lo contrario de la equidad que dice promover, lo cual se termina traduciendo en un mayor gasto a través del FONASA. Esto sin considerar la gran tragedia que significan los accidentes en sufrimiento, familias desmembradas, inseguridad económica, y vidas útiles transformadas en minusválidos con capacidad de auto sustentarse limitadas.

Desde ANCOSEV, esperamos podamos contribuir a mejorar la situación de seguridad vial colaborando entre todos.